LOCAL, Mérida, Yucatán, 3 de junio. – Una joven menor de edad, rentó un cuarto de hotel en el centro de la capital yucateca para tomar una pastilla abortiva, ya que estaba embarazada y no quería que sus padres se enteraran.

En compañía de una amiga, rentó un cuarto en el hotel de la calle 62 entre 69 y 71, tomó el abortivo y cuando comenzó el efecto, se sintió mal y empezó a convulsionar.

La amiga, al ver que ella estaba en muy malas condiciones, decidió llamar a las autoridades, Minutos después llegaron paramédicos y la Policía Municipal para atender a la joven.

Enseguida fue trasladada a un hospital para su atención médica.

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