NACIONAL,  26 de septiembre.- Después de que mordiera una pila, a Iker con tan solo cinco años de edad lo diagnosticaron con parálisis cerebral espástica cuadripléjica. De acuerdo con información, el infante habría ingresado al hospital caminando, sin embargo, minutos después su situación iba empeorando hasta hacerlo perder su capacidad motriz.

Los médicos actuaron con rapidez y realizaron una cirugía de alto riesgo, lo que le ocasionó hidrocefalia y razón por la que ahora se encuentra en una silla de ruedas.

Originarios de Torreón y debido a que la familia de Iker vive con dificultades económicas, hicieron pública su historia, solicitando apoyo económico y de especie

Con diferentes tipos de terapias (físicas, visuales y de lenguaje) los padres del menor buscan que su pequeño hijo se recupere.

Un medio local compartió la vías de contacto con la familia a través del número 87 11 66 42 82.

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