KINCHIL, Yucatán, 24 de septiembre de 2020.- El movimiento inusual de cuerpos de auxilio en el palacio municipal, anunciaban el nacimiento de un varoncito, cuya madre llegó para ser valorada, pero el hermoso bebé no esperó.

Los hechos ocurrieron, cuando la mujer kinchileña con 38 semanas sintió contracciones y dolores musculares, por lo que su esposo Manuel Poot decidió llevarla a palacio para ser atendida, a su llegada dieron aviso al médico pero la naturaleza no esperó más y el varoncito nació en uno de los baños de la sede municipal.

El médico al llegar terminó las labores de parto y solicitó el traslado al Hospital O´horan para tener mejor atención, el estado de salud del menor era estable.

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