KINCHIL, Yucatán, 2 de abril.- Días antes de iniciarse el mes más caliente del año en Yucatán, el fin de semana pasado se originaron varios incendios, lo que obligó a las autoridades a una intensa jornada para combatirlos.

El incendio más grande fue el que se desató al fondo de la calle 19 por 16 de este municipio, y que amenazó la zona urbana de ese sector.

Las llamas pusieron a sudar a los vecinos de esta zona, por lo que personal de Protección Civil Municipal, con apoyo de los elementos del H. Cuerpo de Bomberos, tuvieron que intensificar sus actividades, pues el siniestro amenazaba con acercarse a los predios vecinos y una bodega donde se guarda chatarrería.

Al filo de las 2 de la tarde, cuando el sol calentaba la región, el fuego comenzó en el monte, avivado por los fuertes vientos que soplaban a esa hora. Incluso familiares del señor Pastor Tzuc Dzul, quien tiene en su patio su depósito de chatarra, pusieron manos a la obra e hicieron un cerco para frenar las llamas que se aproximaban a su terreno.

Un vecino voluntario activo su motor de riego para controlar este infierno que se alimentaba de la vegetación seca, que predomina en el monte en esta época del año.

Al final de la intensa jornada, cuando los bomberos retornaban a la población, después de apagar otra quemazón, registrada a la vera de la carretera que conduce al vecino puerto Celestún, pudieron controlar la situación.

Los brigadistas y tragahumo, retornaron otra vez por la carretera al vecino puerto, para darle duro a otra conflagración, reportada a 5 kilómetros de distancia. Solo entre el sábado y domingo se siniestraron en total 25 hectáreas de matorrales de monte seco.

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